dijous, 22 de desembre de 2011

"Hospitalet"

Esta noche, he soñado con algo muy extraño. Más que todos mis otros sueños. Se salía de mi normalidad ( muy raramente esto pasa)
He soñado que estaba en una especie de pabellón. Habrían unas cien mil personas. Lo extraño era que la mitad de las gradas (exacta) eran señoras mayores, canosas y con arrugas por toda la cara y la otra mitad eran bebés. Niñas. Todo mujeres. No se veía ningún hombre
En la parte central, había una especie de escenario. Como si fuera para que un grupo tocase allí. Como un concierto.
Arriba del escenario, en la parte de los focos, había un cartel enorme que, desde cualquier punto de la grada se podía leer: "HOSPITALET". ¿Hospitalet? ¿Sería el nombre del grupo? ¿Sería la localidad donde me encontraba? No lo sé. No tengo ni idea. 
En el escenario, se veía una especie de obra de teatro donde los actores representaban los cómics de una página web que me gustaba mucho: www.pixton.com. Era raro porqué en esta web, los cómics no son ni animados ni "reales".  En esos momentos, estaba viendo a personas con fisonomías idénticas a las de los personajes de la web. Estaban representando las historias a las que yo me había aficionado. Las historias que no me perdía, los usuarios a los que seguía, mis amigos... Todo estaba metido en ese escenario. 
Cada vez que una historieta de esas acababa, en vez de aplaudir, chillar o aclamar, lo que hacíamos era tirarles palomas blancas que, por cierto, no volaban, se caían y se quedaban en el pie del escenario, esperando ser recogidas por alguien.
Si no nos gustaba,  les tirábamos palomas negras. Estas si volaban, querían ser libres (al igual que yo. Deseaba poder cerrar los ojos, abrirlos y encontrarme en mi cama, en mi habitación, sin palomas blancas, ni negras... solamente yo y mi habitación).
No tardé mucho en despertar. 


Y chicos, yo me pregunto: ¿es normal que sueñe estas cosas?

dimarts, 20 de desembre de 2011

Desierto

Estaba en medio del desierto. Solamente estaba yo y muchísima arena. Arena que no me hacia compañia. Estaba sola. 
De repente, un hombre iba apareciendo a lo lejos. Solamente veía la silueta. La seguia viendo aunque cada vez estubiera más cerca. Estaba enfrente mio. Solamente era una silueta. 
Empezó a caminar a mi alrededor. Cada vez iba más y más rápido. Intenté seguirle con la mirada. Entonces, yo tambien empecé a dar vueltas. Iba demasiado rápido. Tanto que me acabé mareando. Me desmayé. Cuando desperté estaba, nuevamente, en mi habitación.


Y chicos, yo me pregunto: ¿es normal que sueñe estas cosas?

divendres, 9 de desembre de 2011

Un equipo, siempre

Anoche soñé con un amigo mio. Con mi mejor amigo.  Soñé que sonreíamos al vernos, Soñé que, pese a los años, seguiamos unidos. Un equipo, inseparables. Soñé que, juntos, desbordábamos felicidad. Soñé que contábamos el unos con el otro. 
Eché un vistazo al próximo futuro. Me imaginé con más edad. Le imaginé con más edad. Seguiamos formando parte de un equipo. Me imaginé malos momentos que podrian pasar en ambas vidas. Siempre había alguien que, pasase lo que pasase, siempre estaba ahí, apollandonos al máximo. Intentando sacarnos una sonrisa pese a las circumstancias. Ese alguien era cada uno de nosotros. 
Espero que este sueño no se quede siendo nada más que un sueño. Me gustaría tanto que se cumpliera... 
Deseo hacerme mayor, pensando que siempre seremos un equipo

dijous, 1 de desembre de 2011

Sand Hand

Hacía calor. No veía nada más que arena.  En el fondo, casi no se podia presenciar la silueta de un cactus. Era el desierto, sin duda. 
Veía como las gotas de mi sudor regalimaban por mi frente y caían por la nariz. Agua, necesitaba agua. Tenia la boca seca, al igual que la garganta. Notaba cada uno de mis huesos. Por lo visto, llevaba varios dias sin comer ni beber. 
¡Por fín! Llevaba quilometros caminando. Días sin cesar. Me llegó esa sensación.   Una sensación que me era muy familiar. Notaba el agua muy cerca de mi. Podía tocarla. Estaba a un paso de refrescarme bajo la sombra de esas palmeras. 
Estaba tan cerca, pero a la vez tan lejos... iba a tocar la puntita del dedo gordo del pie en esa azul y refrescante agua, cuando algo me lo impidió. Asombrosamente, una mano gigante, salió de entre la arena. Me asusté muchísimo. Era una mano hecha de arena. Tenía unas dimensiones gigantescas. Podía llegar a medir diez veces mi altura. 
Al salir tal monstruosidad, me asusté tanto que me desmayé. Ya no recuerdo nada más del sueño.


Y chicos, yo me pregunto: ¿es normal que sueñe estas cosas?