diumenge, 24 de febrer de 2013

Silencio

La lluvia cae y los años vuelan. Un huracán dentro de mi alma. Cuando supe de tu adiós asomaban, recuerdos de las dos. Cada verano, cada invierno, mueren en silencio. El silencio omnipresente, impregnado de tu esencia. El silencio de tus finos labios, millones de sonrisas, filtraban la dulzura de tus palabras hablando el idioma del norte. El silencio de tus cortos cabellos, blancos como la nieve y grises como la plata.Huellas del tiempo. Hileras de historias infinitas. 

Con esto, pretendo romperlo. Sé que me escucharás: más no te has ido y nunca lo harás. Estás en cada lágrima, en cara suspiro. Odio a la muerte por separarte de mi, y más me odio a mi por permitírselo.  Hoy, la nostalgia me visita otra vez, trayendo a la memoria, recuerdos de esta gran mujer. Llena de vida, de fuerza y de sensatez. Todo tu valor, tus luchas y tus esfuerzos contra la enfermedad,  ahora en mi corazón rinden homenaje con letras de oro mayúsculas. 

El dolor y su manto vienen a nuestro encuentro y, al callejón del llanto, pregnando de muerte sus esquinas, lluviosamente entraron.